22 de febrero de 2018

Magdalenas de limón y leche condensada

Hacía un montón que no publicaba éste tipo de preparaciones tan sencillas y tan ricas para desayunos y meriendas.

En éste caso, vamos a preparar unas magdalenas de limón y leche condensada, en las que la acidez del cítrico se verá contrarrestado con el dulzor de la leche condensada.

Tengo que empezar por el principio: Adoro la leche condensada. Me encanta y podría comérmela a cucharadas a pesar de que sea una explosión tal como meter 10 terrones de azúcar en la boca. 
Ya sabéis que prácticamente todo lo que está bueno, engorda. Y es que, ¿Por que no sabe la lechuga a chocolate? Sería ideal! jaja 
Y por eso mismo es por lo que prácticamente nunca, la tengo a mi disposición en casa, y cuando la compro es habiéndole asignado anteriormente los usos para que no me quede una sola gota de ella.

Ésta receta son una muy buena forma de aprovechar unos cuantos ml de leche condensada de manera que podamos disfrutar de su sabor a cada bocado a la hora del desayuno o en la merienda, acompañando un café, un té o lo que más nos guste. 
¡Probarlas y me contáis!

¡Espero que os guste!


Ésta es mi participación en el reto:

En el reto Color y sabor de temporada Pilar Monge es la encargada de seleccionar una fruta y una verdura de temporada, que es la qué está en su época de recolección y es su mejor época de consumo ya que se aprovechan al 100% sus cualidades organolépticas. Además es cuando más fáciles son de encontrar los productos, y salen más económicos.
Entonces, todos los participantes elegimos entre una de ellas, y hacemos una nueva receta dulce o salada.
Éste mes se nos dió a elegir:
- Fruta: Lima o limón
- Verdura/Especia/Legumbres: Borraja





(9 Uds)
INGREDIENTES:

- 1 Yogurth de lima limón con tropezones
- 2 Huevos
- 150 g de leche condensada
- 50 ml Aceite de oliva suave
- 200 g de harina
- 1 Sobre de levadura química
- C/s de ralladura de limón



PREPARACIÓN:

En un bol, disponemos el yogurth. Podremos usar cualquier tipo de yogurth de limón pero yo utilizo éste con tropezones de lima también, que me encanta.
Sobre él, incorporamos la leche condensada.

Agregamos los dos huevos.

Agregamos a pocos la levadura.

Y sobre ésta también la harina.

Mezclamos con la ayuda de una lengua de cocina, o en el robot de cocina.
Agregamos el aceite de oliva, que ha de ser suave para que no "se coma" el suave sabor del limón.

Agregamos la ralladura de limón, cantidad al gusto.

Yo en éste caso, voy a hacer mis magdalenas con forma de rosas en mis moldes de silicona, y le echo una pizca de azúcar granillo a cada molde para que dore un poco más la forma de la rosa en sí.
Por supuesto, podremos hacerlas en las cápsulas tradicionales.
Como habréis podido observar, no he echado azúcar a la masa, y es que a mi parecer, con el dulzor de la propia leche condensada, es más que suficiente.

Agregamos masa en los moldes, hasta llenar 3/4 de ellos.
Metemos en el horno precalentado a 180ºC y dejamos cocer hasta que estén hechas.

Aproximadamente 18 minutos después, así se ven las magdalenas.
Si lo veis necesario pinchamos la masa para comprobar que están hechas.

Damos la vuelta al molde y dejamos templar.
Desmoldamos.

Reservamos en una lugar sin corrientes de aire.

Éste es el resultado final de nuestras magdalenas rosas de limón y leche condensada.

Ideales para los desayunos.
¡Qué aproveche!



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20 de febrero de 2018

Timbal de rabo a la cordobesa con parmentier de patata

Esta es una buena manera de darle la vuelta a un guiso de los de siempre.

Y es que ¿Quién no ha comido un plato tan típico como el rabo de toro?
Bien es cierto, que no todo el rabo que se comercializa en las tiendas y que se vende en las cartas de los restaurantes es 100% de toro, de hecho en su mayoría al menos en ésta zona de España son de ternera e incluso en alguna ocasión han salido noticias de que la han querido colar vendiendo rabo de canguro por rabo de toro. Increíble pero cierto, pero bueno, no es eso de lo que os venía a hablar.

A nosotros nos encanta este guiso, y aunque no suelo hacerlo a menudo debido a su precio, y que es muy potente de sabor, siempre que lo tengo sobre la mesa pienso lo mismo, lo fácil y lo bueno que es, un plato digno de las mesas más festivas, y es que podría ser una preparación ideal para Navidad, por ejemplo.

Yo lo hago de varias maneras, Rabo de ternera guisado con su salsita rala, Rabo de toro al vino tinto, realizado al horno, que es una versión extendida de la receta que sigue siempre mi padre, quién por cierto, nos puso en la mesa rabo hace unas semanas y yo pensé que se había enterado del reto! jeje
Y esta, es la receta por excelencia (al menos para mí) del rabo de toro, a la Cordobesa.

El año pasado, cuando visité por última vez esta grandiosa ciudad, nada más salir de la Mezquita comimos en el espectacular patio de un restaurante muy cercano a ella, rodeados de flores, con el murmullo del agua de una fuente y a la sombra de una enredadera, además vino un cantautor con su guitarra y nos amenizó la comida con canciones del gran Joaquín Sabina...
Yo pedí el mítico rabo a la cordobesa para comer, y es que yo siempre que salgo de casa intento probar todo lo típico del lugar, y fue sin duda un lujo de comida.

¡Espero que os guste!


Ésta es mi aportación al reto:

Éste mes ha tocado salado, y las hermanísimas nos han desafiado a preparar una carne tan de su tierra como lo es el rabo de toro o ternera.
Veamos las recetas que han hecho mis compañeros en Desafío en la cocina. Rabo de toro con guarnición.





(5 pax)
INGREDIENTES:


Para el Rabo de toro:

- 1´200 g de rabo de toro
- 1 Cebolla grande
- 4 Dientes de ajo
- 2 Hojas de laurel
- 1 Zanahoria
- C/s de champiñones
- 1 Pastilla de caldo concentrado
- C/s de sal
- Pimienta recién molida
- 1/2 L de caldo de carne
- 125 ml de coñac
- 250 ml de vino blanco Montilla
- 125 ml AOVE


Para el puré parmentier:

- 250 g de patata
- 25 g de mantequilla
- 75 ml de leche
- C/s de sal
- Pimienta al gusto



PREPARACIÓN:


Para el rabo:

En el fondo de una olla antiadherente, agregamos el AOVE.
Echamos los dientes de ajo cortados a la mitad.

Una vez que los ajos hayan dorado, agregamos la zanahoria cortada en rodajas y la cebolla en mirepoix. No importa que no estén cortados a la perfección, de hecho cuanto más grandes sean los cachos mejor, ya que yo variaré un poco la receta y pasaré la salsa.
Agregamos también las hojas de laurel.

Y por último unos champiñones limpios.
Sofreímos el conjunto durante 10 minutos aproximadamente.

Salpimentamos el rabo.

Lo agregamos a la olla.

Y damos vueltas intentando que todas las piezas del rabo vayan sellando.

Agregamos el pimentón.

Enseguida para que el pimentón no se queme agregamos el coñac y rompemos la cocción.

Agregamos también el vino, que ha de ser un Montilla cordobés para que la receta sea 100%.

Y agregamos caldo de pollo...

...Y agua a partes iguales hasta prácticamente cubrir.

Remover.
Una vez rompa a hervir, tapamos la olla express y dejamos cocer durante 35 minutos (Tiempo orientativo ya que es el adecuado para mi olla a presión, ver manual de instrucciones).
Por supuesto, se podría hacer de manera tradicional, al fuego durante tres horas más o menos, hasta que la carne se despegue del hueso.

Dejamos que la olla pierda la presión y destapamos.
Así se ve nuestro rabo a la cordobesa, y así sería la receta original (Ya que mi receta es una variante por que la salsa va triturada).

Separamos el rabo de la salsa junto con las verduras, que dispondremos en el vaso batidor del robot de cocina.
Trituraremos con pequeños toques hasta formar una salsa ligada y espesa.

Vertemos la salsa en la olla y agregamos el rabo.
Este tipo de guisos están mejor de un día para otro, por lo que, dejamos enfriar por completo y mantenemos en la nevera hasta su consumición, reposando.


Para el puré parmentier de patata:


Disponemos las patatas previamente lavadas y cortadas en cachelos al fuego partiendo de agua fría.

Una vez rompa a hervir, cocemos las patatas de manera normal, durante 25 minutos.

Retiramos las patatas con ayuda de una espumadera a un bol.

Agregamos la leche tibia.

Y agregamos la mantequilla, que se irá fundiendo con el calor residual.

Con ayuda de un machacador de patatas, vamos ejerciendo fuerza sobre las patatas.

Hasta formar un puré.
Salpimentamos al gusto.



Cuando vayamos a consumir, disponemos el rabo al fuego suave y dejamos que caliente ya que la salsa estará completamente en bloque.

Para hacer la presentación de timbal, disponemos unas cucharadas de puré de patata en la base del molde, ejerciendo fuerza para que rellene todo el hueco.

Retiramos la carne a algunas porciones de rabo. Si está bien cocido, resultará muy sencillo. Y después las deshilachamos.
Disponemos en el molde sobre el puré de patata.

Retiramos el molde.

Y agregamos la cantidad de salsa al gusto.

Para decorar, un poquito de perejil por encima.
Éste es el resultado final de nuestro timbal de rabo con puré de patata.

Exquisito.

¡Qué aproveche!



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17 de febrero de 2018

Arroz con pollo

No hace tanto que los congeladores y el arcón de mi casa estaban repletos de carne.
Ya sabéis cómo es la vida de los pueblos, matanza del cerdo y chorizos, ternera guardada por piezas, pollos de corral, liebres, jabalí y alguna que otra cosa más de caza... Como hombres primitivos, guardando para tener siempre algo que llevarse a la boca aún en tiempos de hibernación, jeje.

Era aproximarse el verano, y empezar a organizar el arcón para la jornada para matar los pollos, y de esta manera tener sitio para congelarlos.

Pues en una de esas nos encontrábamos en verano de 2016, cuando le mandé un WhatsApp a mi madre para que me pasará está receta que tantísimas veces de las que tenía pollo fresco en casa nos había hecho, y desde entonces ha estado en stand by esperando a ver la luz.

Para mi este arroz en un pedacito de mi mamá hecho receta, significa hogar. Mi madre organizando el arcón, troceando el pollo en el tablón de la cocina con la macheta, comidas con tertulia familiar todos juntos en la mesa... ¡Momentos que añoro tanto!

¡Espero que os guste!






INGREDIENTES:

- 1 Diente de ajo
- 1/2 Cebolla
- 1 Carcasa de pollo y algún trozo del esqueleto con carne.
- 2 Cayenas pequeñas
- 2 Hojas de laurel
- 50 ml de vino blanco
- 1 Cda de pimentón
- 1 Medida de arroz
- 3 Medidas de agua
- Perejil al gusto
- AOVE


(3 pax)
PREPARACIÓN:

En una cazuela disponemos un chorro de AOVE.
Cuando esté bien caliente, agregamos el diente de ajo laminado.

Una vez que el ajo comience a dorarse, agregamos la cebolla en brunoise.
Podremos agregar en éste momento unas rodajitas de pimiento verde italiano, si gustáis. Yo en éste caso, no.
(Si queréis saber los distintos tipos de cortes que uso en mi cocina podéis verlo en Técnicas de corte)

Dejamos que se poche todo el conjunto durante unos minutos.
Una vez que la cebolla comience a transparentarse, agregamos la cayena machacada. Podéis obviar éste paso si no os gusta el picante o hay niños para comer.

Troceamos el pollo, con ayuda de una macheta para cortar los huesos.

Y lo agregamos al conjunto de la cazuela.

Dejamos que el pollo se dore un poquito, y agregamos el pimentón.

Revolvemos, e inmediatamente para evitar que se nos queme y dé un toque amargo a la preparación, agregamos un chorrito de vino blanco.

Y enseguida, el agua, que habremos calculado siguiendo la "fórmula" para arroces caldosos: Una medida de arroz x 3 medidas de agua.

Revolvemos y subimos el fuego.

Una vez que rompa a hervir, echamos el arroz.

Cocemos durante 20 minutos aproximadamente, a temperatura media, con ebullición constante.

Pasado el tiempo, éste así se ve nuestro arrocito.

Servimos inmediatamente en un plato.

Y espolvoreamos perejil al gusto, que le aportará color.
Éste es el resultado final.

Un arroz delicioso que me traslada a mi hogar, en compañía de mi madre.
¡Qué aproveche!



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© Andreíta come de todo

Diseñado por: Patricia Becerra -Las Cosas de mi Cocina-